sábado, 19 de noviembre de 2011

Caer


Siento una descarga de rabia mientras la tarde avanza, y aquella canción transcurre.
De que forma tan sinica se esconden los sentimientos tras un mensaje, palabras, emoticones... La verdad, estoy muriendo por dentro.
Siento que me escupes en la cara, mientes, miento...
Intento llenarme de fuerzas, soy masoquista. Aquella canción me aniquila, la escucho y me desahoga, es triste, me libera, necesito esa canción... No sé, no sé.
Esconderse tras la pantalla, tras el corazón y los sentimientos.
Y aún así tú finges estar bien, yo sigo tu juego, estamos bien.
¿A quién queremos engañar?
No te diré que lloro, que se rompe el corazón a trocitos, y que el cuerpo me tiembla.
No te necesito en estos instantes, pero es cuando más te necesito.
No quiero disculpas, enojos, peleas, llantos, silencios, esperas, remordimiento.
Juguemos a ser estúpidos, no te rogaré, lo siento, te estás equivocando, no esta vez de nuevo...
¿Qué te pasa?-nada, y ¿a tí? mucho, ¿acaso no te das cuenta?
Caí de nuevo, y seguiré cayendo, no tengo orgullo, lo perdí contigo.
Y otra vez me discutes...
Y otra vez te perdono....

jueves, 17 de noviembre de 2011

Amor ridicúlo


Tan de repente, casualmente, aquí estoy... Pérdida...
No me hallo, ando de estúpida romántica.. ¿Culpables? Nadie, sólo yo, nadie más que yo..
Y recuerdo el cantar acomodado de aquellos pajaros en la mañana, este día ha volado como aquellos, rápido, ridiculo, sin iniciativa..
Esta frío, ¡qué tristeza!, buscome entre recuerdos, entre aquel palpitar de mi corazón en aquellos días... Pero, ¿de quién hablo? ¿del amor?, recuerdo y me vuelvo, ando de estúpida romántica.
Ni la mierda de música que escucho, ni el cigarrillo en la boca-mano, ni esta puta ciudad, ni el lenguaje vulgar, ni tan siquiera palabras, razones... Nada...
La recuerdo, pero tristemente me olvidó, y se fué como aquellos pajaros en la mañana, dejandome a mi como aquél clima, fría, oscura, lloviendo...
¿Qué si la he buscado?... Ya no me importa, me dejó, y con ella se llevo todo lo que era, ya soy como una pluma a la que el viento con sus soplidos desciende.
No más de ese recuerdo, málditas fotografias, imagénes, voces, susurros, sexo en mi memoría...
La amo más que ayer, se amortiguan aquellos recuerdos, la angustía cuando la esperaba días, semanas, meses quizá... Pareciese que estuviera conmigo, que en cualquier momento una llamada tocaría a mi telefono, que su melodiosa voz diría que la esperase...
Detesto todo, desaparecí del mundo... No soy nada.
La espero, espero sus promesas... Si no vuelve, que al menos me devuelva la vida...
Que amor tan ridicúlo.